Cuando sentí tus labios rozando los mios, mis delicados sencillos y pequeños labios. Sentían temor a dejar de sentir el calor que me desprendían tus besos tocando mi cuerpo.
Aquel sábado 10 de abril. El mejor día que pude pasar. Quizá llovía, no lo recuerdo, pero si recuerdo que estaba a tu lado. Estaba locamente enamorada de ti. Estar contigo me hacia sentir única.
Y me desperté. Me di cuenta de que todo era un sueño. Nada fue real. Solo jugaste conmigo y ahora con ella. Quizá te sientes un alma libre, no ser. Pero que sepas que pierdes a alguien que te quería, y te lo perdonaba todo. Pero estoy cansada, no voy a volver a pasarlo mal, de nuevo.
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