-Pues ala que te vaya bonito, eh! ;)

jueves, 30 de septiembre de 2010

Entró en aquél bar mal cuidado del centro de la ciudad, fuera nevaba y mucho. Dentro del bar había goteras, sillas rotas y mesas sucias. Se fue directa hacía la barra.
-Por favor sirve-me, sal tequila y limón..
Ella necesitaba olvidar esa noche tan perfecta. Solo quería que todo volviera a ser igual, igual a la amistad que tenía antes de que pasara nada. Elisa estaba observando por la ventana como corría la gente para esconderse de la noche. Solo una pareja joven estaba debajo de ese paraguas rosa, una pareja perfecta. Ella le acaricia esa mano que tanto le gusta, él le rodea ese cintura que tanto le enamora.. La chica deja caer el paraguas en medio de la calle, y los dos se abrazan mientras bailan debajo de la nieve, demasiado romántico creo yo.. ninguno de los dos debe saber que se ponen los cuernos mutuamente...
-Otro tequila! Estoy harta de este mierda mundo. 

sábado, 25 de septiembre de 2010



Domingo por la noche, esta lloviendo fuera. Las gotas chocan violentamente contra la persiana. Tengo miedo, y me abrazo a ti. Empieza una caricia por el pié.
-Cariño tienes las manos frías.
Poco a poco vas subiendo, vas recorriendo mis piernas llegando a.. Te lo saltas. Se me hiela todo el cuerpo, mi corazón empieza a acelerarse, siento tu aliento en mi oreja. Besos, besos húmedos que inundan mi cuello.
-Amor, tienes toda la cara llena de pintalabios.
El contacto de tus manos con las mías, me estoy empezando a enrojecer. Cada vez llueve más fuera, empieza a caer granizo. En la calle estamos a 15º dentro mínimo 25º. Calor, estoy caliente caliente..
Siguen tus manos recorriendo mi cuerpo, un dedo, el dedo indice empieza a subir espalda arriba, se quedan tus manos en mi cadera, cosquillas. Mi espalda.
-Cariño por favor dibuja un corazón, con ese dedo. Voy a por chocolate.

Ahora me toca a mí, te voy a untar en chocolate. Tu espalda, esta color marrón, eres dulce, dulce. Mi lengua.. dibuja tu nombre. Caricias. Sabes que me vuelve loca tu sonrisa. Tus labios, color rosa pastel, una linea rodea esos labios finos tan perfectos, que no sabes como me ponen. Soplo tu oreja, risas, carcajadas, sonrías cómplices.
Vamos terminando. Ya no se oye agua caer... el granizo a escapado, igual que el calor que desprenden nuestros cuerpos al encontrarse. Voy a guardar el chocolate, te limpio esa cara llena de pintalabios rojo, tus manos ya no están tan frías.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Dos pastillas, dos sentimientos, diferentes efectos secundarios


Introducción: Dos pastillas de dos colores diferentes, rojo y negro. Te tomarías la roja? Color optimismo, o la negra? Color pesimismo.
Y te preguntarás cuales son sus efectos secundarios.
Te diré algo los efectos secundarios son peor que el echo por el cual te la querrás tomar.

NEGRA: Te sentirás abandonada, triste, notarás como nadie te entiende, que sobras en este mundo, sentirás como a la gente no le importa lo que te pase, a la gente solo le interesa su propia vida, a nadie le gusta sentirse culpable, pero todo el mundo te ayudará a sentirte la peor persona y la más culpable de todo. Todo el mundo pensará que tu eres la mala, la que juega con los sentimientos, pero lo que jamás entenderán es que te la tomas para terminar con todo. Te la tomas para demostrar que no quieres estar mas ligada a ese tipo de gente.
La pastilla te ayudará a darte cuenta de como es todo el mundo, te demostrará lo falso que es todo, te obligará a salir de esa burbuja en la cual tanto de gusta vivir.

Roja: Esta te ara sentir la persona más especial, más querida, amada, respetada de todo el mundo. Sentirás que vives en nube, todo será de color rosa. La gente no creerá que tu eres la culpable, a diferencia de con la otra. Te sentirás con optimismo, con ganas de hacer más cosas, con ganas de despertarte y vivir otro día, total va a seguir todo igual.
La gente te sera fiel, no te mentirá, (o no te darás cuenta).
Esta te seguirá permitiendo vivir en esa burbuja, incluso te ayudará a que cada día sea mayor, te ayudará a subsistir ahí dentro lejos de la todo, viviendo una realidad paralela. Una realidad que tu misma te crearas para no darte cuenta de lo que sucede realmente en tu alrededor.

Conclusión: La pastilla negra te obliga a ver la cruda realidad, y la roja te permite seguir alejada de todo. Ahora solo te toca a ti elegir cual te quieres tomar. La que te enseña las verdades o la que te tiene dentro de una caja...

martes, 14 de septiembre de 2010

¿Ser demasiado caprichosa es un defecto?


Quiero ahogar mis penas en gominolas, quiero un globo gigante donde entrar tu y yo y no salir en toda la noche, tirar por la ventana ese pintalabios rojo putón, quiero una fiesta donde celebrar que empieza el curso, pintar mi habitación con mariposas, romper la puerta de su casa, beberme todo el café (aún que lo odie), despertarme y sentir que no hay otro día igual que el de hoy. Volverme loca con sus manos, tirar a la basura eses zapatos nuevos que tanto me gustan, romper el calendario y no saber en que día vivimos. Quiero que vuelva el verano ya, que tu sonrisa no desaparezca, tenerte cerca y lejos, odiarte y quererte, besarte y pegarte, quiero dormirme y saber que estas allí despertarme y ver que no es verdad, que me llames tu princesa y que no me hables, abrazos y rechazos. Que me robes el corazón y solo quédate con el trozo que te pertenezca, quiero tus peores besos y tus peores caricias.
Y para terminar quiero ser lo bastante inmadura como para echarlo todo a perder. 

miércoles, 8 de septiembre de 2010

-¡Elisa porfavor no me dejes!


Ese banco verde que recordaba todas las tardes que paso ella a su lado. Todas las mentiras que él le contaba. Que la quería, que solo era ella, que sus labios solo le pertenecía a los suyos. Esa mentiras que él iba repitiendo una y otra vez a cada chica que se le acercaba.
Elisa no era tonta ella sabe que todo lo que decía no lo sentía que él no podía amar a nadie.
¿Que no lo dejara? ¿Que no lo rechazara? Cada vez que él le pedía volver, su corazón se descontrolaba y sus lágrimas empezaban a derramarse. Esas lágrimas de felicidad, sabor dulce. Pero ella, ella esta cansada de oír sus palabras, de oír sus mentiras. Esta harta de sufrir por alguien así, y esta empezando a creer en otras cosa, en otra gente.
Elisa echaba de menos esa sonrisa de sus labios frente el espejo.